Iglesia Sur Del Principe de Paz

Nuestro credo

Nuestro credo: En qué creemos como iglesia cristiana en Ciudad de Guatemala

Una fe para vivir

Nuestro credo no es solo una declaración escrita, sino una fe que buscamos vivir cada día con coherencia, amor y responsabilidad. Creemos que seguir a Jesús transforma la vida y da sentido al propósito para el cual fuimos creados.
Nuestro credo y nuestro propósito

Estas convicciones sostienen nuestra misión de ayudar a las personas a encontrar su propósito en Dios y capacitarlas para vivirlo. Nuestro deseo es vivir una fe auténtica, relevante y centrada en Jesucristo, con impacto en nuestra ciudad y en la vida de las personas.

¿Qué creemos?

Nuestra fe

En Iglesia Sur del Príncipe de Paz, nuestra fe está centrada en Dios y en el mensaje de Jesucristo. Este credo expresa de manera clara y sencilla en qué creemos y cómo estas convicciones guían nuestra vida como iglesia cristiana en Ciudad de Guatemala.

Creemos en Dios

Creemos en un solo Dios, eterno y creador de todas las cosas, quien se ha revelado como Padre, Hijo y Espíritu Santo. Él es el fundamento de nuestra fe y el centro de nuestra adoración.

Creemos en Jesucristo

Creemos en Jesucristo, el Hijo de Dios, quien vivió entre nosotros, murió en la cruz por nuestros pecados y resucitó para darnos vida nueva. Él es nuestro Señor y Salvador.

Creemos en la salvación

Creemos que la salvación es un regalo de Dios, recibido por gracia mediante la fe en Jesucristo, no por méritos humanos. Esta salvación transforma la vida y nos llama a vivir una relación restaurada con Dios.

Creemos en la Biblia

Creemos que la Biblia es la Palabra de Dios, inspirada y confiable, y la autoridad para nuestra fe y nuestra vida. En ella encontramos guía, verdad y dirección para vivir conforme al propósito de Dios.

Creemos en el Espíritu Santo

Creemos en la obra del Espíritu Santo, quien guía, transforma y fortalece a los creyentes, capacitándolos para vivir una vida que honre a Dios y refleje su amor.

Creemos en la Iglesia

Creemos en la Iglesia como el cuerpo de Cristo, formada por personas llamadas a vivir en comunidad, amar al prójimo, servir con humildad y compartir el evangelio con el mundo.